Información para Invertir en Bolsa de Valores:
by: Negocio Inversion su asesor en inversiones
rentables
INFORMACION RELATIVA A LAS OPCIONES DE INVERSION
BOLSA DE VALORES, DERIVADOS, FUTUROS, OPCIONES, BONOS, ORO, METALES
PRECIOSOS, ALUMINIO, COBRE, TRIGO, WARRANTS Y OTROS:
QUE ES LA BOLSA DE
VALORES:
La Bolsa no es ni más ni menos un mercado que, como tal, permite la
negociación de productos, poniendo en contacto a compradores y vendedores.
Estos compradores y vendedores son, en este caso, los ahorradores o
inversores y las empresas. Invertir en bolsa sigue siendo
una de las opciones mas rentables, estables y seguras del mercado. No lo
piense mas, contactenos ahor mismo y comience a invertir en bolsa de
valores.
Las empresas que necesitan fondos para financiarse tienen diferentes
formas de conseguirlos, una de las más interesantes es acudir al mercado de capitales y
vender activos financieros (acciones, bonos, obligaciones, etc.).
A su vez, los inversores (tanto instituciones como particulares) desean
obtener una rentabilidad de sus excedentes de caja (dinero) y entre las alternativas de inversión que existen,
pueden decidir la compra de productos emitidos por las
empresas en Bolsa.
Mercados de Capital:
Supongamos que Telefónica desea instalar una red de fibra óptica en
Madrid; para ello necesita 20 millardos. Por el volumen que representa,
resulta complicado que un banco le conceda un préstamo, ya que en el caso de
dárselo le resultaría muy caro. Como lo que necesita es dinero, y
piensa devolverlo cuando el proyecto comience a dar beneficios (alrededor de
tres años), acude al mercado de capitales emitiendo bonos a 5 años por un
montante de 20 millardos, pagando un interés del 7% anual.
No existe una definición precisa de mercado de capitales, pero daremos
una primera aproximación. Podemos entender por mercado de capitales aquel
mercado en el que empresas e instituciones públicas van a buscar dinero con el que
financiarse a largo plazo.
Activos
Los activos son instrumentos que tienen un valor subyacente. De manera
aproximada, se dividen en “acciones”, que representan una
participación del comprador en la compañía, y “deuda”, que
representa una obligación del emisor a devolver un préstamo.
Emisión
El término de mercado de capitales es a menudo utilizado para describir
la venta inicial de los activos. Estas
emisiones son conocidas como mercado primario; el mercado que resulta a
partir de esa primera emisión recibe el nombre de mercado secundario.
Deuda preferiblemente a acciones
Generalmente se considera más el
mercado de deuda (renta fija: bonos y obligaciones), que el de
acciones.
Activos a medio y largo plazo
Son aquellos activos financieros con más de un año de vida.
Activos financieros
Acciones
Por definición, sólo pueden ser emitidas por compañías, y sus
características principales son: * no tienen vencimiento; * dan derecho a
dividendos; * ofrecen un potencial de beneficios ilimitado, y una
exposición a la pérdida de toda la inversión.
Un caso particular son las acciones preferentes, que tienen prioridad al
cobro de dividendos, y normalmente tienen restringidos los derechos de voto
en la compañía. El volumen emitido en este tipo de activos suele ser muy
pequeño en comparación con el resto de acciones.
Deuda
La deuda en el mercado de
capitales es generalmente conocida como renta fija (bonos y
obligaciones), en contraposición con la renta variable (acciones). Como
veremos a lo largo del manual, el término renta fija resulta algo impreciso,
pues no siempre se garantiza un rendimiento determinado en nuestra
inversión. Dedicaremos un capítulo a explicar las características de estos
activos.
Otros, Los más comunes son:
Bonos convertibles: son bonos convertibles en acciones en una fecha
concreta.
Warrants: son derechos de compra de acciones durante un período
determinado.
Mercados Financieros:
Los mercados son, obviamente, lugares donde se pueden comprar y vender
cosas, financiero es, esencialmente, dinero. El concepto parece simple, pero
en realidad el objeto de las transacciones es el tiempo, pues se compra o se
vende capacidad adquisitiva en el futuro. Ahora bien, ¿de dónde viene ese
dinero?, ¿es meramente transferido desde el proveedor hasta el usuario?,
¿asume un riesgo el intermediario en el traspaso?, ¿vende el mismo producto
que compra?.
Los mercados financieros no
son un mercado más, como el que pueda existir en una calle de nuestra
ciudad, sin embargo en muchos aspectos son muy similares. Las aptitudes
comerciales y el conocimiento de los productos son las claves del éxito
también en estos mercados; la transparencia y los sistemas efectivos dan al
consumidor confianza, y la confianza ayuda al desarrollo del mercado; la
presencia de fuertes e imparciales reguladores añaden mayor confianza;
suerte y sorpresa son también factores a tener en cuenta en estos
mercados.
La principal diferencia entre los mercados financieros y la mayoría del
resto de mercados es la globalización; los
capitales internacionales fluyen por todos los mercados, aunque todavía
sigan existiendo mercados nacionales.
Los mercados financieros se suelen dividir según el siguiente cuadro, si
bien, en numerosas ocasiones, se solapan entre sí:
Mercado de capitales:
Incluye la comercialización de activos financieros a medio y largo plazo
(más de un año). Ejemplo: emisión de bonos a 10 años de Telefónica.
Mercado bursátil:
En él se negocian las acciones de las empresas. Aquí se encuentra lo que
entendemos por Bolsa. Ejemplo: negociación en la Bolsa de Madrid de las
acciones de Argentaria.
Mercado monetario:
En él se negocian activos financieros a corto plazo (menos de un año).
Ejemplo: las letras del Tesoro, pagarés de empresa, depósitos.
Mercado de mercancías
(commodities):
Mercado donde se negocian materias primas. Ejemplo: la comercialización del oro o el
trigo, petróleo, gas natural, metales preciosos, aluminio, cobre,
etc.
Mercado bancario:
Préstamos y similares que hacen los bancos.En el caso de que una vez
concedidos se negocien en el mercado, se pueden considerar como
pertenecientes al mercado de capitales. Ejemplo: préstamo hipotecario
concedido por un banco a un particular.
Mercado de derivados:
En él se negocian activos financieros cuyos precios se derivan del precio
de otros activos que cotizan en alguno de los mercados anteriores. Ejemplo:
futuros y opciones financieros.
! Vivir de la renta ! –
El sueño de muchos ahora a su alcance gracias a nuestro exclusivo sistema de
inversiones y trading en bolsa de valores, derivados de bolsa, inversiones
inmobiliarias, futuros y opciones sobre materias primas commodities.
Si usted ya tiene asegurado un ingreso que le cubre sus gastos básicos de
manutención mensual y dispone de otro ingreso adicional, entonces es el
momento de utilizar de forma inteligente el segundo ingreso para desarrollar
un estrategia de inversiones que le permita consolidar su portafolio de
rentabilidad mensual mayor que el interés que le puedan dar los bancos por
tener sus ingreosos adicionales alli guardados.
Cómo Invertir en Futuros y Opciones de
Commodities y Divisas:
Conozca los pasos para operar en el mercado de acciones y materias primas
sin poner casi ni un duro al principio.
La caída de los tipos de interés se ha convertido en un bálsamo para casi
todos los participantes en la economía española, excepto para los
ahorradores. Aquellos depósitos a plazo tan inmóviles, o esos fondos de
inversión en activos monetarios (FIAMM) que parecían la culminación de la
ingeniería financiera para muchas familias, dejan entrever raquíticas
rentabilidades en un futuro que ya es presente. Al mismo tiempo, la Bolsa
aparece como un manantial de dinero y ganancias, siempre que se tengan
arrestos para colocar esos contados millones en el vendaval del parqué.
Lo ideal sería poder asegurar de alguna manera ese dinero que se coloca
en acciones de diferentes compañías para tener la tranquilidad de los
contratos y también las plusvalías de los ‘magos’ financieros.
Se pretende, al menos, obtener la rentabilidad de un FIAMM o de una letra
del Tesoro. Y esos productos existen, con una larga retahíla de
‘peros’. Son, entre otros, la compra de futuros o de
opciones, dos instrumentos que permiten invertir en renta variable. Es
decir, en acciones o incluso en materias primas como el café o el petróleo
(el actor Eddy Murphy ‘machacó’ en una película el mercado de
Michigan negociando con futuros sobre ¡jugo de naranjas!) sin tener que
desembolsar todo el dinero y con un riesgo de pérdidas razonablemente
reducido.
Ventajas.
No desembolsar el dinero es una ventaja importante. Un
inversor puede así participar en Bolsa y dedicar, al mismo tiempo, el dinero
en metálico a otra inversión que, aunque menos rentable, sea más
segura.
De todas formas, los intermediarios consultados coinciden en que las
opciones y futuros son formas de inversión algo sofisticadas. Requieren
estar permanentemente informado -diariamente, al menos- sobre todos los
datos imaginables. Se suele operar con valores muy líquidos, cuyas acciones
se compran y se venden constantemente, evitando así oscilaciones bruscas.
Pero un movimiento imprevisto en el mercado puede hacerle correr hacia el
teléfono para vender o comprar. Y no todos los inversores tienen un
‘tigre’ del parqué bajo la rebeca.
Un inversor optimista cree que un valor de Bolsa determinado va a subir y
observa que el precio actual de cada una de sus acciones es de 3.050
pesetas. Decide comprar un contrato de futuro. Pacta así con la gestora
intermediaria que ese valor alcanzará las 3.120 pesetas en el plazo de seis
meses exactos. Por Ley, la inversión tiene un valor nominal cien veces
superior al precio de la acción. Así, el valor nominal de un contrato de
futuro sobre la compañía elegida será de 3.050 puntos por cada 100 pesetas,
es decir, de 305.000 pesetas. El inversor en cuestión invierte esa cantidad,
pero no la desembolsa. Incluso puede gastarla en otra cosa. Sólo debe dejar
un depósito en garantía (16% al comprar y 10 % al vender), que la
intermediaria devuelve si el inversor decide deshacer luego la operación. En
este caso, serían 48.800 pesetas al comprar (16% de 305.000 pesetas).
También deberá pagar unas 300 pesetas por contrato, en concepto de comisión
para la intermediaria y el Mercado Español de Futuros Financieros (MEFF), la
sociedad independiente que rige este mercado.
Al comprar este contrato de futuro, el inversor ha pactado con la
intermediaria que su valor, en el plazo de seis meses, va a subir hasta las
3.120 pesetas. Y efectivamente, si se confirma la tendencia y la previsión
se cumple, habrá ganado 70 puntos, que, multiplicados por 100 pesetas,
suponen una rentabilidad de 7.000 pesetas por cada contrato. Si el inversor
elige el camino contrario, es decir, si vende su contrato de futuro, debería
depositar garantías de 30.500 pesetas (10% de 305.000 pesetas) y perdería
las mismas 7.000 pesetas. En definitiva, un futuro es un contrato de
compraventa. En España, mayoritariamente, de acciones o de un valor llamado
Ibex 35, una media calculada de los 35 valores más líquidos, negociados y
estables de la Bolsa. Este contrato reúne a dos partes que acuerdan comprar
o vender un bien al precio que se establezca en el día, pero a una fecha
posterior. Pese a este contrato, el inversor puede salir del mercado en
cuanto quiera, vendiendo o comprando al precio del momento de su salida.
Todo deben ser ventajas, ya que se logra invertir con la obligación de pagar
únicamente las garantías, y no el total de la operación.
Abanico de posibilidades.
Los mercados de futuros de todo el mundo están también abiertos. En
Michigan o en Londres es posible negociar a futuro con los bienes más
peregrinos. En Valencia se mueve el mercado de cítricos, pero fuera de
nuestras fronteras se llega a negociar hasta con leche concentrada en polvo.
Durante la Guerra del Golfo Pérsico se movieron ingentes masas de capital
apostado sobre el precio del petróleo a plazos futuros a veces cortísimos.
Enormes fortunas cambiaron de manos ante un simple disparo al aire de Saddam
Hussein. La especulación (en el buen sentido) campa por sus respetos, y se
puede ganar o perder mucho.
Sobre previsiones de futuro hay otros mecanismos posibles: las opciones.
O los swaps, iguales a aquéllas, pero negociados en mercados no organizados,
o fuera del MEFF.
El mundillo futbolístico ofrece un ejemplo: imagínese que el Betis ha
observado que en el Celta de Vigo hay un jugador joven que apunta a un gran
futbolista. Pero el Betis no quiere comprar aún, sino que prefiere seguir su
evolución y al mismo tiempo garantizar su contratación en el plazo de dos
años. El Betis quiere tener así una opción de compra sobre ese jugador. A
cambio, el Celta pide una compensación en dinero, que ambos clubes cifran en
25 millones de pesetas. Betis y Celta pactan que, por esos 25 millones, el
Betis podrá contratar dentro de dos temporadas al jugador por 150 millones.
Podrá hacerse efectiva o no la opción. Si el jugador se malogra, el Betis no
lo contrata y pierde los 25 millones. Si el jugador cristaliza, los
sevillanos tendrán un gran delantero centro a un precio más bajo que el
resto del mercado.
Un tercero en liza.
Pero suponga que entra en liza el Espanyol, que pretende adquirir la
opción de compra del Betis por 35 millones. Los verdiblancos la venden a ese
precio. Entonces, lo que varía no es el valor del contrato del jugador, sino
la cuantía de la prima previa, que ha pasado de 25 a 35 millones de pesetas.
Este dato es el que se valora en los mercados de opciones.
En el cálculo y previsión de estas primas estriba la sofisticación de
este producto. Para establecerlo, se trabaja sobre unos baremos prefijados
que permiten la negociación.
Si un inversor confía en Telefónica y quiere comprar sus acciones dentro
de dos años, pagará más prima si quiere garantizarse un precio de 1.800
pesetas que si pacta otro de 2.000 pesetas. Si fija un precio alto de
compra, las posibilidades de acertar se multiplican, el riesgo disminuye, la
prima aumenta y la rentabilidad es menor. En el mercado de opciones es
posible comprar o vender. Una vez más, los sajones lo llaman,
respectivamente, call o put. Un ejemplo: un inversor compra 10 call
(opciones de compra) de Telefónica, a un precio de 1.400 pesetas, que vencen
en septiembre. Suponga que la prima calculada es de 42 pesetas por
acción.
Un contrato de opción se refiere siempre a 100 acciones. Así que el
inversor deberá pagar 4.200 pesetas por cada call. Al comprar 10 call, se
han aportado realmente 42.000 pesetas. A ello hay que añadir las comisiones
de la intermediaria y del MEFF, que no suelen superar las 200 pesetas por
contrato. Al comprar 10 contratos, las comisiones ascienden a 2.000 pesetas
y la inversión llega a las 44.000 pesetas. Pero el inversor se da cuenta de
que, en una semana, el precio de su call ha subido a 65, porque las acciones
de Telefónica han sufrido un acelerón. Decide vender. Multiplica la prima 65
por 100 y por los diez contratos que se venden. Es igual a 65.000 pesetas, a
lo que se vuelve a restar el juego de comisiones de 2.000 pesetas.
Al final, el producto de la venta es de 63.000 pesetas. Hace una semana
compró a 44.000 pesetas. La diferencia a favor, en una semana, es de 19.000
pesetas, lo que supone una rentabilidad del 43% en siete días.
El interesado en este mercado sólo debe acudir a una de las muchas
agencias de valores que están acreditadas. MEFF facilita la lista de estos
intermediarios llamando al teléfono de Madrid (91) 585 08 00.
Definiciones:
Futuro: Contrato normalizado a plazo por el cual el comprador se obliga
a comprar un activo determinado y el vendedor a venderlo a un precio pactado
en una fecha futura. Hasta ese momento, se realizan liquidaciones diarias de
pérdidas y ganancias. El compromiso de comprar y vender puede sustituirse
por la obligación de liquidar sólo las diferencias a favor o en contra.
Existen dos partes en un contrato de futuros: el comprador y el vendedor.
El comprador del futuro tiene la obligación de comprar en una fecha
determinada, mientras que el vendedor tiene la obligación de vender en esa
fecha.
Los contratos de futuros se negocian en mercados organizados y, como
hemos comentado anteriormente, son instrumentos estandarizados; por ejemplo,
un contrato de futuros sobre acero puede ser de 5 toneladas del metal, o
cada contrato ser de 1 millón de pesetas. Por este motivo, los futuros son
sólo negociados en múltiplos de los contratos; esto es, si se desean comprar
50 toneladas de acero deberían comprarse 10 futuros sobre acero. El
propósito de esta estandarización es dar liquidez, al ampliar el número de
potenciales compradores y vendedores.
Se denomina tick a la fluctuación mínima permitida en el precio de un
contrato de futuros. Como cada contrato de futuros tiene un tamaño fijo, la
fluctuación mínima en su precio tendrá un valor monetario, que vendrá dado
por el tick multiplicado por el tamaño del contrato; es lo que se conoce
como valor del tick.
Opción: Contrato
normalizado a través del cual el comprador adquiere el derecho, pero no la
obligación, de comprar (call) o vender (put) el activo a un precio pactado y
en una fecha futura. Ese contrato se puede ejecutar sólo en la fecha de
vencimiento (contrato europeo) o también antes de la fecha de vencimiento
(contrato americano). Al igual que en los futuros, la obligación de comprar
o vender el bien se puede sustituir por el compromiso de liquidar las
diferencias, positivas o negativas.
Depósitos de garantía: Importe exigido por MEFF para cubrir todos los
riesgos que esta institución asume por cada contrato que suscribe con un
cliente.
Las opciones se negocian en mercados OTC -over the counter- y en mercados
organizados. Son los productos financieros que ofrecen mejores posibilidades
de cobertura y especulación, y gozan de altos grados de liquidez y bajos
costes de transacción.
Inversiones en renta fija:
A diferencia del titular de acciones, que se convierte en copropietario
de la compañía, los titulares de productos de renta fija (obligaciones,
bonos, letras, etc.) se convierten en acreedores de la empresa que los
emite. Efectivamente, la posición jurídica de ambos inversores es diferente;
mientras los accionistas tienen derecho, entre otros, a voto y a participar
en los beneficios de la empresa, los tenedores de renta fija tienen tres
derechos fundamentales: percibir el interés periódico predeterminado,
devolución del capital principal una vez finalizada la vida del producto y
la transmisión del producto.
Aunque podemos encontrar múltiples variantes en las características de
los diferentes productos de renta fija que existen, para realizar una
sencilla aproximación al concepto de renta fija y describir los derechos
mencionados, nos basaremos en un ejemplo de compra de un bono. No obstante,
posteriormente definiremos uno a uno los más importantes activos de renta
fija.
Inversión en Warrants:
Los warrants son instrumentos derivados, opciones, emitidos en forma de
un título valor que cotiza en Bolsa. Asi, su precio está vinculado a la
cotización de otros activos financieros sobre los que se emiten, denominados
“activos subyacentes”.
Los warrants serán bien opciones de compra (call) o de venta (put) del
activo subyacente sobre el que son emitidos. Un warrant call, es una opción
que otorga al inversor el derecho a comprar el activo subyacente en unas
condiciones preestablecidas. Por el contrario un warrant put, otorgará al
tenedor del mismo el derecho a vender el subyacente en unas condiciones
preestablecidas, y ya conocidas por el inversor de antemano.
Precio del ejercicio o Strike:
Precio al que se podrá ejercer el derecho adquirido mediante la compra
del warrant, fijado al ser emitido este último.
Warrant Call: Precio al que tenemos derecho a comprar el activo
subyacente
Warrant Put: Precio al que tenemos derecho a vender el activo
subyacente
Activo Subyacente:
Activo al que está referenciado el warrant: Acciones, cestas de acciones,
índices bursátiles, divisas o tipos de interés.
Fecha de vencimiento:
Fijada al ser emitido el warrant (generalmente entre 18 meses a 2 años),
a partir de la misma el warrant expira y el derecho del tenedor a comprar o
vender también.
Tipo de ejercicio:
Hay dos tipos warrants en función de la forma en la que sea su
ejercicio:
a) Americano: Se puede ejercitar en cualquier momento hasta la fecha de
vencimiento.
b) Europeo: Sólo se pueden ejercitar en la fecha de vencimiento.
Normalmente son de tipo americano, lo que ofrece una garantía adicional
al tenedor de poder ejercitarlos en cualquier momento durante la vida del
warrant.
Prima o precio:
Es el importe que se tiene que pagar para adquirir el warrant.Varia en
función de:
. Movimientos en el precio del subyacente
. Mayor o menor grado de volatilidad del precio del subyacente
. Tiempo que queda hasta su vencimiento
. Con la evolución de los tipos de interés, dividendos y el tipo de
cambio.
En mercado, se pueden vender los warrant al precio al que cotizan en
lugar de tener que ejercitarlo a vencimiento. La diferencia entre ejercitar
y vender es que, al ejercitar un warrant éste deja de existir, mientras que
al vender, el comprador puede volver a comprarlo.
Ratio:
Indica cuantas unidades o fracciones del subyacente están controladas por
un solo warrant.
Ej: Ratio: 1 sobre un warrant call sobre Telefónica (quiere decir que el
tenedor tiene derecho a comprar una acción de Telefónica)
Tipo de entrega:
El emisor será el que elija de antemano y entre las siguientes formas, el
tipo de entrega del warrant emitido:
Física: El tenedor puede recibir/entregar las acciones contra pago/cobro
del precio del ejercicio.
Financiera: Puede simplemente recibir o pagar en efectivo la diferencia
entre el precio al que cotizan las acciones en el mercado ese día y el
precio del ejercicio. Normalmente son de entrega financiera y se
calcula:
CALL: Precio Spot – Precio de ejercicio
PUT: Precio de ejercicio – Precio Spot
Siendo el precio Spot el precio al que cotiza ese día
Invertir en petróleo está ya al alcance del inversor minorista
Con previsiones del precio del petróleo situadas entre los 85 dólares y
los 200 dólares hasta finales de 2009, caben pocas dudas de que los
inversores tendrán buenas oportunidades para aprovechar rachas alcistas o
bajistas en los precios del oro negro. ¿Pero cómo hay que invertir y
dónde?
Hasta hace un año, lo más fácil era comprar o vender petroleras, una
estrategia fácil pero poco eficiente dada la imperfecta correlación entre el
precio de la materia prima y el precio en bolsa de la empresa que extrae o
comercializa dicha materia prima.
Con la llegada a España de los futuros,
ETFs o CFDs, las cosas son ahora más fáciles para el inversor minorista,
aunque deba tener muy claro el estilo de inversión que quiere seguir por la
variedad de los productos. El inversor español puede ahora acceder a futuros
y a ETFs sobre petróleo, así como a CFDs ('Contratos Por Diferencias')
directamente sobre la materia prima. El hecho de saber si quiere usar ETF o
no depende de si quiere trabajar con o sin apalancamiento o de si quiere
aprovechar un alza o una baja del precio. El inversor también tiene que
recordar que los precios del crudo son en dólares, lo que puede conllevar la
necesidad de cubrir la posición contra el riesgo de la divisa si opera en
tendencia bajista de la divisa.
Puede comprar ETF, futuros o los nuevos CFDs
En España trabajar al alza es más fácil, como casi siempre. El inversor
puede comprar futuros (con apalancamiento) o comprar un ETF sobre petróleo
(sin apalancamiento). Un futuro Nymex corresponde a 1.000 barriles de
petróleo ‘light Crude’ o +/- 125.000 dólares (+/- 80.000 euros).
El inversor minorista trabaja con el contrato ‘mini’ que
corresponde a 500 barriles y tiene una garantía de 4.388 dólares (+/-2.830
euros). El futuro cotiza en dólares y centavos: un centavo (0,01 dólares)
equivale a 5 dólares o 10 dólares en el caso del contrato grande. Si el
precio sube de 125 a 126 dólares, su ganancia por contrato será de 100 x 5 =
500 dólares o 100 x 10 = 1.000 dólares en el caso del contrato grande.
Puede también comprar un ETF sobre petróleo como el PowerShares DB Oil
(DBO, precio: +/-46 dólares) o el United States Oil Fund (USO, precio: +/-
100 dólares). Ambos productos no tienen apalancamiento y replican el precio
del crudo WTI.
Otra
(nueva) posibilidad es comprar un CFD sobre petróleo, tal como los
ofrece por ejemplo IG Markets en España. En este caso, el inversor compra al
precio del futuro (por ejemplo contrato West Texas Intermediate junio) con
un spread de alrededor de 6/8 puntos básicos. El CFD cotiza en dólares y
centavos y cada centavo equivale a 10 dólares. El CFD tiene una garantía de
3.380 dólares. Cabe recordar que comprar un futuro y comprar un CFD son
operaciones muy parecidas porque el CFD tiene como 'subyacente' el propio
futuro (en el caso de IG Markets el 'subyacente' esel Nymex
‘grande’ correspondiente a 1.000 barriles).
Especular a la baja
Si Vd. no se cree un petróleo a 125 dólares, puede intentar aprovechar
una potencial caída. y tomar posiciones a la baja Pero en este caso, no
podrá vender 'a crédito' un ETF con un broker español. Tendrá que vender un
contrato o vender un CFD. Ambas operaciones son muy sencillas si su broker
ofrece el producto.
Sólo tiene que recordar que, a la diferencia de los ETFs, se trata de
productos con apalancamiento que implican un nominal de transacción
importante, en concreto un mínimo de 40.000 euros. Si Vd. no está dispuesto
a asumir el riesgo financiero correspondiente, mejor no especular a la baja
y sólo acudir a los ETFs para comprar petróleo en tendencia.
Cinco razones para invertir en
el mercado financiero internacional – aprendiendo a invertir de forma
segura y rentable:
1- Obtener mayores ganancias en mercados de materias primas.
2- Mayor retorno en su inversión con estategias de coverturas.
3- Alcance su independencia financiera.
4- Mercado
estadounidense con gran rendimiento hasta 200%.
5- Materias primas a
precios históricos, gran potencial para invertir.
Mercado
energetico – energía alternativa como negocio:
El cambio climático llega a las estrategias bursátiles, ¿le interesa?
El mundo ha cambiado. El calentamiento global es ya un hecho incontestable,
como lo prueba el dato de que 2006 fue el año más caluroso desde que hay
registros en España, con una temperatura media 1,34 grados por encima del
rango histórico.
La velocidad a la que se están derritiendo los glaciares y la frecuencia de
las anomalías climáticas sólo pueden explicarse por la acción del hombre
Este panorama que se avecina tiene una clara lectura bursátil, que un gestor
resumía así esta semana:
‘Hay un cambio tecnológico generalizado que está moviendo mucho
dinero. Para el inversor que sepa aprovecharlo, las recompensas pueden ser
enormes’.
‘El hecho de que los Gobiernos y la sociedad estén más preocupados por
el medio ambiente tiene un impacto directo en los mercados de acciones. El
ganador claro es evidente: la industria de fuentes de energía
renovables’, confirma Jerôme Schupp, analista de Banque Syz. Más de 70
empresas especializadas en energías alternativas han entrado a cotizar en la
Bolsa de Londres en los últimos 12 meses.
‘Está entrando mucho dinero y hay un interés claro por
parte de los fondos de capital riesgo en todo el negocio relacionado con
energías renovables’
¿Le Gustaría Saber Cómo Miles de
Personas Alrededor del Mundo se Están Haciendo Ricas con Una Pequeña
Inversión?
¿Por qué invertir
en Mercados Financieros?
Desde el punto de vista de la
inversión, los analistas bursátiles y las gestoras de fondos recomiendan,
sobre todo, centrarse en Brasil y México. Según los analistas de la
gestora Schroders, “la fortaleza económica de la economía brasileña
continúa. En términos generales, las valoraciones son razonables, y el
crecimiento de los beneficios sigue siendo sólido”. El entorno
macroeconómico sigue siendo positivo a pesar de la reciente presión
inflacionista y la pausa en los recortes de los tipos de interés del banco
central, según señalan.
Invertir en la bolsa de valores y las estrategias básicas para comprar
acciones en los Mercados Internacionales. También le indicaremos los
requisitos para abrir una cuenta de corretaje, cuáles son las herramientas
más sencillas para buscar una oportunidad de compra y lo más importante,
cuándo vender una acción que ya no funciona.
Las Estrategias de Inversión,
nuestros expertos le darán consejos sobre qué hacer con su dinero cuando las
reglas de juego cambian. Por ejemplo, le diremos dónde su dinero generará
mejores rendimientos cuando las tasas de interés bajen o cuándo la
devaluación de las monedas locales y la inflación pueden afectar su
patrimonio financiero.
Tenemos más de 15
años de experiencia en asesoramiento al sector financiero. Cientos de
personas en Colombia, España, México, Ecuador, Bolivia, Guatemala, Honduras,
El Salvador y Latinoamérica en General, hoy día se benefician de inversiones
rentables y réditos mensuales en sus inversiones. !Sea usted uno de
ellos! Tanto inversionistas nuevos como experimentados pueden obtener
grandes beneficios con nuestra asesoría profesional, Colombia, Petróleo,
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